Benito Cereno                           Herman Melville                                         Pilar

 

Algunos datos biográficos que podrían resultar interesantes para la lectura de esta novela.

 Desde los dieciocho años, cuando se alista por primera vez como grumete rumbo a Inglaterra en un periplo de cuatro meses de duración, Herman Melville (Nueva York, 1819-1891) conoció de primera mano las vicisitudes y fatigas de la vida del mar. En 1841, y ya en calidad de arponero, se embarca en el "Acushnet" —o "Pequod", para los lectores de Moby Dick— con intención de recorrer los Mares del Sur en una travesía proyectada para año y medio. No llega a concluir el viaje, porque deserta al llegar Nuku Niva —Islas Marquesas—, donde convive durante varios meses con los caníbales del Valle de Typee (Taipi). De allí es rescatado por otro ballenero que lo trasladará a Hawaii, donde conoce el presidio. Por fin, y a bordo de una fragata americana, un año más tarde, en 1844, llega a Boston. Hasta aquí su aventura como marino.

 Al parecer, las experiencias en la mar, pero, sobre todo, con los indígenas de la Polinesia, marcaron decisivamente su carácter. Ya de nuevo en su ciudad natal, comienza a publicar relatos, donde critica con bastante ferocidad, no solo la actividad de los misioneros occidentales, sino también el rigor de la Marina estadounidense. Sus primeras obras son bien acogidas, como novelas de aventuras, y esto le anima a continuar su carrera literaria, pero los títulos siguientes, en los que se decanta por un mayor simbolismo y un estilo narrativo menos accesible al gran público, son un fracaso de ventas. Lo mismo que Moby Dick (de 1851), la novela en la que da lo mejor de su talento —según algunos— y que dedica a Nathaniel Hawthorne, el padre de la novela norteamericana, con quien le une una gran amistad, por no decir, la única, y una gran afinidad literaria. A partir de entonces, y tras la seguida publicación de Pierre o Las ambigüedades, que es acogida con total indiferencia por público y crítica, apenas escribe durante cuarenta años —Benito Cereno pertenece a esta época de escasa producción literaria—. Su última profesión fue inspector de aduanas.



Benito Cereno (1855)



 El relato de Melville está basado en un libro de aventuras, presuntamente reales, escrito por Amasa Delano, —un veterano capitán de barco nacido en Massachusetts, dedicado al transporte de mercancías—, en el que narra sus viajes: "Narrative of Voyages and Travels in the Northern and Southern Hemispheres", de 1817.También, —al parecer— en los sucesos ocurridos en el "Amistad", sucesos que Steven Spielberg llevó al cine en 1997 en una conocida película con el mismo título. (*).

 Entre los datos históricos que Melville mantiene, están los nombres originales de los dos protagonistas del relato, Amasa Delano y Benito Cereno; los hechos más relevantes (la "acción", que no puedo revelar), y algunos detalles más, como el recurso de añadir al final unas "disposiciones legales" para apoyar la veracidad de lo narrado. Al parecer, omite algunos datos, cambia otros —la fecha de la acción de la novela, por ejemplo, que transcurre en 1799; el nombre del barco protagonista— y añade otros de su invención. Es decir, la historia real no fue como él la describe, lo que no importa mucho a un lector de ficción, pero sólo lo señalo para no inducir a errores. (Y de todos modos, tampoco sabemos qué es lo que inventó para sus narraciones "históricas" el auténtico capitán Delano, que no sería poco...).

 Como, aun siendo una novela de aventuras marineras, se trata de una obra de misterio, ambigua y enigmática, no sólo en el contenido o significado final —su posible "mensaje moral"—, sino en el mismo desarrollo de los hechos narrados, donde la fluctuante psicología de Delano, el narrador, nos conduce a través de gran parte del relato, poco puedo (o debo) contar del argumento. Sólo diré que la acción se desarrolla en las costas de la isla de Santa María, Chile, a bordo de un barco con dificultades para fondear a causa de los deterioros ocasionados por una fuerte galerna en Cabo de Hornos.

 Sobre los temas: el racismo y la esclavitud en el siglo XVIII y principios del XIX...tal vez. Que eso aparece en la novela, es evidente. Pero si tenemos en cuenta que se trata de una novela simbolista, y no es difícil de percibir, los temas ya no son tan fáciles de definir. Podría haber mucho más, no ser lo que parece, o que esos temas fueran una excusa. (En la Red podéis encontrar algunas
interpretaciones, y si contáis con una visión más o menos amplia de la historia de esa época, o un conocimiento general de qué sucedió en el Nuevo Mundo desde que llegó Colón hasta la abolición de la esclavitud en América —que no es mi caso—, podréis encontrar seguramente más de una relación "cifrada" entre algunos detalles del libro y ciertos hechos históricos no necesariamente contemporáneos a la época de la narración.(*).)

 Destacaría la atmósfera, envolvente, al estilo de Poe, con presagios y signos que mantienen el suspense y anuncian —creo que objetivamente— un posible desenlace trágico. Pero al mismo tiempo, el protagonista —de ahí la ambigüedad a que me refería—, a través del cual obtenemos la información, es un hombre confiado, benévolo por naturaleza, y que, en un principio, no sabe si estará imaginando y temiendo demasiado, o estará pecando de ingenuo; luego se burla de sí mismo —"te haces mayor, Delano"—, y vuelta a empezar con sus inquietudes. ¿Tienen esos temores un fundamento real? ¿Es Delano, pese a su aparente sensatez, un hombre veleidoso, dado a fantasear? —¿Será verdad que se ha hecho mayor?— ¿Es simplemente un ingenuo? ¿Tiene justificación narrativa tanto vaivén psicológico? Todo eso y más...en el libro.

 Tengo que advertiros sobre la dificultad del lenguaje, con bastantes tecnicismos náuticos, nada sorprendente, por otra parte, teniendo en cuenta el escenario el relato. Pero esto no impide la comprensión de la narración —incluso para los "ignorantes de tierra adentro"—.

 Y otra advertencia, para que no se caiga —al menos sin saber lo mucho que indignaríamos al autor— en la tentación fácil de quedarnos con una posible interpretación alegórica sobre la existencia, el poder, crítica social o política, etc. o similares, la hace el propio Melville en una de sus obras, y tal vez pueda aplicarse también a ésta.

(Cito de Juan Benet en el prólogo a Benito Cereno de la edición que manejo:)

"En un pasaje de Moby Dick, Melville ridiculiza la posibilidad de que cualquier ignorante de tierra adentro explique la novela como una monstruosa fábula, o —lo que todavía es peor y más detestable—como una repugnante e intolerable alegoría."

 Porque, como también explica Benet, para un simbolista —Melville es uno de los principales representantes del simbolismo americano—, la novela es el conjunto de significados, tanto el explícito como los implícitos y porque quizás también, el autor pensaba que "el último objeto de la literatura no es describir la realidad sino envolverla".



 Este reclamo editorial puede que os interese:

"Otro de los llamados "cuentos del mar" de Melville, donde el autor plasma su experiencia de años como marinero. Se trata de un modelo de condensación y estilo. Según Jorge Luis Borges, "sigue suscitando polémicas. Hay quien lo juzga la obra maestra de Melville y una de las obras maestras de la literatura. Hay quien lo considera un error o una serie de errores. Hay quien ha sugerido que Herman Melville se propuso la escritura de un texto deliberadamente inexplicable que fuera un símbolo cabal de este mundo, también inexplicable."
Habrá que leerlo para tomar postura."

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(*) Para quien quiera consultar esta breve y curiosa página con la que me he tropezado por casualidad, donde se asocian algunos detalles del libro con referencias o "guiños" históricos. Está en inglés (si alguien interesado no puede traducirla, puedo ponerla en el foro):

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