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Entrevista a Miquel Silvestre
Café de Artistas
Hank fue/es el
nombre de Miquel Silvestre en el Pombo. Y Miquel Silvestre, a su
vez, no es el nombre de Miquel Silvestre, sino que son los apellidos
de José Antonio. Sea como fuere, lo que interesa decir es que Hank
fue un pombero de la anterior promoción. Y «Mariposas en el cuarto
oscuro» (Barataria Ediciones) es su segunda novela. La primera es
«La dama ciega». Con ustedes, Miquel Silvestre, o Hank, o los dos.
-Mariposas en el
cuarto oscuro» está protagonizado por Zetto, un joven que renuncia a
opositar y se emplea en un sex-shop. Como Flaubert, ¿usted también
dice «Madame Bovary c'est moi»?
-No he leído a
Flaubert, a decir verdad, no he leído a casi nadie, así que
desconozco a la tal madame, aunque golfas sí que conozco unas
cuantas. Si la pregunta trata de si me identifico con el
protagonista, la respuesta es que ya me gustaría. Guillermo ha
tenido la suerte de no aprobar sus oposiciones y de ser libre. Yo
aprobé, y vivo preso dentro de una mortaja de prestigio profesional
que a veces me asfixia.
-Para retratar todo el género (degenerado)
del sex-shop, ¿Hizo trabajo de campo o trabajo de Asensi
(documentarse a través de internés)?
-Lo cierto es que no me
documenté en absoluto. Cuando pensaba sobre la novela valoré la
posibilidad de hacerlo, pero la deseché rápido porque creí que así,
inventándomelo todo, me saldría algo todavía más surrealista. Pero a
juzgar por los comentarios recibidos sobre lo muy bien que retrato
ese mundo, y ello sin haberlo visto nunca, debo ser mucho más
depravado de lo que creía.
-Hay quien lleva su novela al cine. Cuéntenos
la película de cómo llevó su novela a la publicación.
-Fue mucho más fácil de lo que
imaginaba. Mi chavala hizo las fotocopias y yo le di las
direcciones. Et voila, dos novelas publicadas.
-¿Es tu novela una especie de «ajuste de
cuentas» vital? (pregunta remitida por Sanan)
-Hombre, pues debe serlo, porque
me ha retirado el saludo toda una rama familiar.
-En tu novela prácticamente ningún personaje
es lo que parece ser o sus intenciones reales están ocultas
(excepto, quizá, el protagonista), ya sé que es ficción, pero...
¿ésa es tu visión de la vida? (pregunta remitida por Sanan)
-¿Visión de la vida?
No sé/ No respondo. Me preocupa demasiado mi propio ombligo, tan
redondo, tan perfecto, tan lleno de tierna pelusilla como para tener
una visión sobre algo que no sea yo mismo.
-¿Crees que la «provocación» es un buen
método para «despertar» a los lectores? ¿No te parece posible que
pueda ser contraproducente en muchos casos? (pregunta remitida por
Sanan)
-La provocación no es una actitud,
es una cualidad. Se tiene o no se tiene. Yo la tengo. Lo mío es
arte. La de los aficionados es mero eructo. ¿Contraindicaciones dice
usted? Sí, te puedes herniar de tanto reír.
-Critique la crítica que ha criticado su
novela. No escatime en adjetivos, que usted sabe ;)
-Pues lo peor que me han dicho
hasta ahora es que el vocabulario del libro es demasiado barroco,
rico y difícil. A lo que yo respondo que es verdad, y que leerme
requiere un poquito de esfuerzo, al menos haber pasado de las
cartillas de preescolar.
-¿Quién se alegra más ante una mención en
prensa de «Mariposas en el cuarto oscuro»: su ego o su editorial?
-Mi ego está
extenuado; dejémoslo tranquilo una temporada, que hasta yo me canso
de mí mismo. La edición es un negocio, y colaboro en todo lo que
puedo para que Barataria recupere su inversión; ello implica buscar
hueco en todas las hojas parroquiales posibles.
-Estuvo firmando en el día del Libro.
Cuéntenos la Feria (según le fue en ella, claro).
-Pues me sentía
bastante ridículo, allí enjaulado, intentando vender la imagen de
escritor-interesante-digno-de-ser-leído a unos transeúntes que se
esforzaban bajo un calor letal por mostrar una imagen de lector
inteligente. Me decía: joder, ¿y esa es la gente a la que quieres
llegar? En fin, una constatación más de lo inútil de escribir: horas
y horas revisando un montón de palabras inservibles que unos
desconocidos deglutirán y olvidarán en segundos. Lo mejor, las
cervezas gratis.
-Cuando le piden una dedicatoria ¿se esmera
más si quien solicita es moza de buen ver?
-¿Es una pregunta
retórica? ¿Acaso me estás tomando por un invertido? Yo estoy en esto
para follar.
-Los foros y los
chats ¿le ayudaron o le perjudicaron en su trayectoria literaria?
-Joder, pues claro que
me han ayudado. Jamás pensé que yo tuviera ninguna posibilidad en
este mundillo. No obstante, generar tanta animadversión en el Pombo
me hizo darme cuenta de que no pasaba inadvertido. Ese es el
verdadero milagro para un literato. Y eso os lo debo a todos los que
habéis levantado la palabra contra mí: gracias, gracias, gracias.
-Una de
esquizofrenia: ¿qué diferencias hay entre Hank y Miquel Silvestre?
El pombero Capone se pregunta si la pedantería y arrogancia que Hank
era una pose o era así. ¿Qué opinan Hank y Miquel Silvestre?
-Bueno, a esto
respondo lo mismo que Hank tantas otras veces en el chat: la
pedantería es la exhibición de erudición sin venir a cuento (DRAE
dixit), tanto él como yo somos incapaces de pedantería porque no
somos eruditos en nada. En cuanto a la arrogancia, pues a mí que me
cuenta si vivo rodeado de nulidades.
-¿Saben aquell
que diu que era la Editorial Planeta que llama a Miquel Silvestre y
le propone un premio, y entonces va el tío y dice.? (continúe el
chiste, porfa).
-Vale.
-Y
después de «Mariposas en el cuarto oscuro», ¿qué?
-Seguir dando por
culo, que es un deporte muy sano.
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